Para planificar las rutas de venta de una distribuidora de alimentos, divide a tus clientes por zona, asigna a cada zona un día fijo de visita y decide la frecuencia según cuánto compra cada cliente. Un vendedor que visita siempre los mismos clientes el mismo día vende más que uno que improvisa su ruta cada mañana.
La ruta es la parte menos glamurosa del negocio, pero es donde se gana o se pierde la jornada.

Primero, agrupa por zona y por día
Dibuja en un mapa a tus clientes y agrúpalos por cercanía. Cada grupo es un día de la semana. Así el vendedor no cruza la ciudad dos veces y el cliente sabe cuándo lo van a visitar.
Segundo, decide cuánto visitar a cada uno
Clientes grandes: cada semana
Clientes medianos: cada dos semanas
Clientes pequeños: cada mes o por pedido
Tercero, mide pocas cosas
Un error frecuente: visitar solo a los que piden
Es natural volver donde sabes que te compran. Pero los clientes que no piden son precisamente los que están comprando a otro. Una regla simple: si un cliente lleva un mes sin pedir, el vendedor lo visita aunque no lo haya llamado.
Para eso necesita saber cuándo fue la última visita a cada cliente, sin tener que acordarse.
Qué hace buena una ruta de alimentos
Una buena ruta visita a cada cliente cuando lo necesita, no antes ni después. Si pasas demasiado pronto, el abasto aún tiene mercancía y pide poco; si tardas, se queda sin producto y compra en otro lado. El equilibrio depende de qué tan rápido rota lo que vendes.
Los alimentos de alta rotación, como harinas, aceites y arroz, piden visitas frecuentes. Los de menor rotación, como enlatados especiales, pueden visitarse cada dos semanas.
Cómo armar rutas por frecuencia
Clientes de visita semanal
Clientes de visita quincenal
Clientes ocasionales
Un ejemplo de semana
Un vendedor cubre cuatro zonas durante la semana. (Ejemplo ilustrativo.) Lunes, zona norte; martes, centro; miércoles, sur; jueves, este. El viernes lo dedica a seguimiento de pedidos, cobros pendientes y clientes que no han comprado en un tiempo. Cada cliente sabe qué día lo visitan y puede preparar su pedido.
Qué se debe hacer en cada visita
Cómo ajustar las rutas con el tiempo
Revisa cada mes qué clientes compran más o menos de lo esperado y mueve su frecuencia. Un abasto que creció merece una visita semanal; uno que bajó puede pasar a quincenal. Así tu equipo dedica el tiempo a quienes más lo aprovechan.
Checklist para empezar esta semana
No tienes que hacerlo todo de una vez. Si dedicas una hora a los siguientes pasos, ya habrás avanzado más de lo que parece.
Marca lo que ya tienes y empieza por lo que falte. Con el primer paso listo, los demás se vuelven mucho más fáciles.
Cómo ayuda Adkiero a ordenar la ruta
En la app para tomar pedidos de Adkiero, cada vendedor ve sus ventas, lo que le falta por cobrar y su última visita a cada cliente. Así arma la jornada con información y no de memoria. Mira también el software para distribuidoras de alimentos.
También te puede servir leer cómo poner un límite de crédito a bodegas y abastos y cómo actualizar tus precios cuando sube el dólar.

Preguntas frecuentes
Depende de la distancia y del tamaño del cliente. Lo importante es medirlo durante dos semanas y ajustar.
Sí. Cobrar en la misma visita reduce el fiado acumulado.
Sí. El vendedor la ve en la app, junto con sus ventas y lo que le falta por cobrar.
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